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¿Te duele la ingle al caminar? Podría tratarse de un pinzamiento de cadera

Paciente con dolor por pinzamiento de cadera e ilustración anatómica de la articulación de la cadera

Sentir dolor en la parte anterior de la cadera o en la ingle al caminar, subir escaleras o levantarte de una silla no siempre es una lesión muscular. En algunos casos, estos síntomas pueden estar relacionados con un pinzamiento de cadera, una alteración que limita el movimiento de la articulación y puede generar dolor de forma progresiva.

Detectarlo a tiempo es importante para evitar que el problema avance y afecte tu calidad de vida.

¿Qué es un pinzamiento de cadera?

El pinzamiento de cadera, también conocido como pinzamiento femoroacetabular, ocurre cuando la cabeza del fémur y el acetábulo no encajan de manera adecuada durante el movimiento.

Como consecuencia, ambos huesos chocan entre sí de forma repetitiva, provocando irritación de los tejidos, inflamación y, con el tiempo, daño en el cartílago o en el labrum de la cadera.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas suelen aparecer de forma gradual y pueden incluir:

  • Dolor en la ingle.
  • Dolor al caminar largas distancias.
  • Molestias al permanecer sentado durante mucho tiempo.
  • Dolor al subir escaleras.
  • Rigidez en la cadera.
  • Disminución del rango de movimiento.
  • Sensación de bloqueo o chasquido.

Muchas personas continúan realizando sus actividades pensando que se trata únicamente de una sobrecarga muscular.

¿Qué personas tienen mayor riesgo?

El pinzamiento de cadera puede presentarse en cualquier persona, aunque es más frecuente en:

  • Deportistas.
  • Corredores.
  • Futbolistas.
  • Personas que realizan sentadillas profundas de manera frecuente.
  • Adultos jóvenes con dolor persistente de cadera.

¿Cómo ayuda la fisioterapia?

La fisioterapia busca disminuir el dolor, mejorar la movilidad y optimizar el movimiento de la cadera para reducir la compresión durante las actividades diarias.

El tratamiento puede incluir:

  • Terapia manual.
  • Ejercicio terapéutico.
  • Fortalecimiento de glúteos y musculatura del core.
  • Movilidad de cadera.
  • Reeducación del movimiento.
  • Corrección de patrones biomecánicos.

Cada tratamiento debe adaptarse a la valoración clínica de cada paciente.

¿Siempre se necesita cirugía?

No.

Muchos pacientes logran mejorar sus síntomas mediante un programa de fisioterapia bien estructurado, especialmente cuando el problema se identifica en etapas tempranas.

Sin embargo, cuando existe un daño importante en la articulación o los síntomas persisten pese al tratamiento conservador, el médico especialista puede valorar otras opciones terapéuticas.

¿Cuándo acudir a valoración?

Es recomendable acudir a fisioterapia si:

  • El dolor persiste durante varias semanas.
  • La molestia limita tus actividades.
  • Presentas dolor en la ingle al caminar o hacer ejercicio.
  • Notas pérdida de movilidad en la cadera.

Una valoración oportuna permite identificar el origen del dolor y establecer el tratamiento más adecuado.

Conclusión

El dolor en la ingle no siempre proviene de un músculo. En algunos casos puede ser la primera manifestación de un pinzamiento de cadera.

Recibir un diagnóstico oportuno e iniciar un tratamiento de fisioterapia puede ayudarte a disminuir el dolor, recuperar la movilidad y prevenir que la lesión progrese.

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