La ruptura del tendón de Aquiles es una lesión que puede ocurrir de forma repentina al correr, saltar, cambiar de dirección o realizar un esfuerzo explosivo. Muchas personas describen el momento de la lesión como si hubieran recibido un golpe o una patada en la parte posterior del tobillo, aunque nadie las haya tocado.
Reconocer los síntomas y recibir atención oportuna es fundamental para recuperar correctamente la fuerza y la función de la pierna.
¿Qué es el tendón de Aquiles?
El tendón de Aquiles conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón y participa directamente en movimientos como caminar, correr, saltar y ponerse de puntas.
Debido a las grandes cargas que soporta, puede lesionarse durante actividades deportivas o movimientos explosivos.
¿Cómo saber si se rompió el tendón de Aquiles?
Algunos de los síntomas más frecuentes son:
- Dolor repentino en la parte posterior del tobillo o pantorrilla.
- Sensación de haber recibido un golpe o una patada.
- Dificultad para caminar.
- Pérdida de fuerza al impulsar el pie.
- Dificultad o incapacidad para ponerse de puntas.
- Inflamación o hematoma en la zona.
En algunas personas el dolor inicial puede disminuir, pero la pérdida de fuerza continúa.
¿Por qué ocurre una ruptura del tendón de Aquiles?
Puede presentarse durante movimientos que generan una carga repentina sobre el tendón, especialmente al:
- Correr o acelerar bruscamente.
- Saltar.
- Cambiar rápidamente de dirección.
- Practicar deportes con movimientos explosivos.
- Retomar actividad física intensa después de un periodo de inactividad.
No todas las rupturas ocurren exclusivamente en deportistas.
¿Siempre necesita cirugía?
No necesariamente.
El tratamiento puede ser quirúrgico o conservador dependiendo del tipo de ruptura, las características del paciente, su nivel de actividad y sus objetivos.
La decisión debe realizarse junto con el médico especialista después de valorar la lesión.
¿Cómo es la rehabilitación del tendón de Aquiles?
La fisioterapia es fundamental durante la recuperación, independientemente del tratamiento elegido.
De manera progresiva, la rehabilitación puede trabajar:
- Recuperación de la movilidad.
- Fortalecimiento de pantorrilla y miembro inferior.
- Recuperación de la marcha.
- Equilibrio y propiocepción.
- Aumento progresivo de la carga sobre el tendón.
- Recuperación de la fuerza y potencia.
- Readaptación para correr, saltar y regresar al deporte.
La progresión debe realizarse de acuerdo con la etapa de recuperación y la capacidad del tendón para tolerar carga.
¿Cuánto tarda en recuperarse?
La recuperación de una ruptura del tendón de Aquiles requiere tiempo y puede extenderse durante varios meses.
Volver a caminar no significa que el tendón esté preparado para correr o practicar deporte. Antes del regreso deportivo es importante recuperar adecuadamente la fuerza, la movilidad y la capacidad para soportar las exigencias de la actividad.
Conclusión
Una ruptura del tendón de Aquiles puede limitar considerablemente la marcha y la actividad deportiva, pero con un tratamiento adecuado y una rehabilitación progresiva es posible recuperar la función.
Si sentiste un golpe repentino detrás del tobillo, tienes dificultad para caminar o no puedes ponerte de puntas, es importante realizar una valoración para determinar qué estructuras pueden estar lesionadas.


